Nadie es inmune a las lesiones y ningún cuerpo es indestructible. Incluso Superman tiene una debilidad. No importa lo grande o fuerte que seas; siempre hay una “kriptonita” que está al acecho en algún lugar del gimnasio. La cuestión es la siguiente: nunca subestimes las posibilidades de lesionarte.

La frase “no pain, no gain” (sin dolor, no hay ganancia), forma parte de la biblia de los culturistas, pero no está entre los 10 mandamientos de la prevención de las lesiones.

De todos los peligros que pueden obstaculizar tu desarrollo muscular, el más importante a tener en cuenta es la lesión, y por ello requiere una atención especial. La mayoría de ellas pueden evitarse o tratarse si se siguen las pautas correctas.

El cuerpo humano exige cuidados y atenciones, como cualquier otra máquina. Como suele decirse, es mejor un gramo de prevención que un kilo de tratamiento.

Las causas más comunes de las lesiones son:

  • errores técnicos
  • demasiado peso
  • sobreentrenamiento
  • mal equipamiento
  • la inexperiencia

Los errores técnicos son cuando estás haciendo algo mal, es decir; cuando realizas un ejercicio de manera incorrecta (por ejemplo; arquear la espalda al realizar peso muerto o sentadillas, balancear los pesos, por ejemplo en el curl con barra). Olvidar el calentamiento antes de una sesión de entrenamiento también es un error técnico.

Utilizar un peso demasiado pesado es un error común que nos puede llevar a una lesión. Elije siempre el peso que te permita realizar al menos cuatro o seis repeticiones antes de llegar al fallo muscular. Asegúrate de tener si es posible un compañero de entrenamiento a la hora de realizar esta serie “pesada” para que te ayude.

El ejercicio excesivo o sobreentrenamiento  se produce cuando te ejercitas con demasiada frecuencia y no le concedes a tu organismo suficiente tiempo para que se recupere. Es fácil lesionarse un músculo sobrefatigado o sin recuperación suficiente. Por eso hay que mantener las sesiones de entrenamiento inferiores a una hora y permítete descansar adecuadamente en tus programas de entrenamiento.

Los porcentajes de lesión son altos entre los principiantes. Lleva tiempo y práctica dominar las técnicas de levantamiento. Pero, la inexperiencia no debe solo preocupar a los novatos que acuden al gimnasio. Si tu intentas realizar un ejercicio nuevo, te conviertes temporalmente en un novato. Aunque lleves años en el gimnasio con mucha experiencia, si nunca has hecho un ejercicio concreto, tendrás que aprender la técnica. Si le pierdes el respeto a un ejercicio durante las primeras sesiones, podrás acabar con un desagradable dolor y sufrir algún tipo de lesión. No hay sustituto para la práctica cuidadosa con las técnicas de ejercicios nuevos.

images images (2)

Yo sufrí una lesión de Slap de tipo 2, que me apartó del entrenamiento durante dos años. Me realizaron dos operaciones, y tuve que realizar rehabilitación durante casi un año. Si tu has sufrido también una lesión, ya sabes lo frustrante que resulta el largo periodo de inactividad. Estar en el dique seco mientras te recuperas puede suponer un coste muy caro. Tu nivel de puesta en forma y acondicionamiento se deteriora, la fuerza disminuye y el volumen muscular, tan duramente conseguido, desaparece ante tus ojos. No poder hacer ejercicio puede volverte irritable o deprimirte, el síndrome de abstinencia de entrenamiento es algo real, créeme. Pero tú, puedes evitar todo este mal trago, tomando precauciones para disminuir las posibilidades de lesionarte. Las medidas de precaución deberían ser parte de la rutina de entrenamiento de todo el mundo que se ejercite. La seguridad es una cuestión de sentido común. Algunos consejos para prevenir las lesiones son:

  • Calentar primero las zonas del cuerpo que se van a trabajar
  • Evitar pesos excesivos. Debes ser capaz de realizar al menos seis repeticiones
  • Incrementar el peso gradualmente. No subir más del 5% en cada serie
  • Mantener sesiones de entrenamiento inferiores a una hora de duración
  • Tomarse como mínimo un día de descanso a la semana
  • Entrenar en un gimnasio bien equipado
  • Mantener la técnica correcta
  • Parar al sentir dolor

Hay momentos en los que el riesgo de sufrir una lesión es mayor. Dichos momentos son como conducir en una carrera de agua con neumáticos lisos, es peligroso. Hay que extremar las precauciones en el ejercicio cuando estés enfermo o más cansado de lo normal, entrenarte en un momento diferente del día al que sueles entrenar, entrenar en época de frío, entrenar en un gimnasio nuevo o no habitual, intentar un ejercicio nuevo o con un nuevo equipamiento nuevo.

Los momentos descritos no son los más idóneos para realizar una nueva marca personal. Si estás cansado o enfermo sustituye tu sesión de entrenamiento con peso por algo de ejercicio cardiovascular suave, o mejor tómate un día extra de descanso. Durante la época de frío recuerda que el organismo necesita un período de calentamiento mayor para mantener el calor corporal. Siempre que intentes un nuevo ejercicio, o utilices un nuevo equipamiento, hay una curva de aprendizaje implicada en ello, así que utiliza pesos más ligeros hasta que domines lo que estás haciendo de manera correcta. Y por último pero no menos importante, mantén una buena alimentación, ésta será tu mejor medicina para la prevención de tu salud.

images (3) imagesVXQ65LXX

untitled (2)

 

L.F.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s